En la adolescencia, la exigencia puede pasar desapercibida.
Puede parecer esfuerzo, responsabilidad o ganas de hacerlo bien.
Pero a veces detrás aparecen pensamientos como:
→ “Si no puedo hacerlo bien, prefiero no hacerlo.”
→ “Un 9 no es suficiente.”
→ “Todo el mundo lo hace mejor que yo.”
→ “No puedo equivocarme.”
❤️🩹El perfeccionismo puede convertirse en una fuente de sufrimiento y, además, la evidencia reciente plantea una cuestión interesante: ¿podría influir también en cómo responde una persona al tratamiento psicológico o psiquiátrico?

Una revisión sistemática publicada en 2025 encontró que, en varios estudios, un mayor perfeccionismo se asociaba con peores resultados del tratamiento. En los estudios realizados en niños y jóvenes, esta asociación apareció en 4 de 5 estudios.
⚠️ Esto no significa que el perfeccionismo impida mejorar, ni que sea la causa de los problemas de salud mental. La evidencia todavía es limitada y hacen falta más estudios.
Pero sí nos invita a mirar más allá de los síntomas.
Porque quizá, cuando un adolescente dice:
💬“Tengo que hacerlo perfecto”
también esté diciendo:
💬“Tengo mucho miedo de equivocarme.”
Y trabajar ese miedo puede ser tan importante como trabajar la ansiedad, la tristeza o cualquier otro síntoma.
🤍No se trata de dejar de querer hacerlo bien.
Se trata de poder equivocarse sin sentir que eso define nuestro valor.
📚 Basado en: Jiang Z, et al. The impact of perfectionism on treatment outcomes of mental health disorders: a systematic review of randomised controlled trials. Cognitive Behaviour Therapy. 2025.




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